En resumen: reparte tus temas en los días que de verdad puedes estudiar, deja los últimos para repasar y no planifiques nada el día del examen.
Cómo funciona el reparto
- Se cuentan los días entre el inicio y la víspera del examen en los que has dicho que estudias.
- Se reservan los últimos días para el repaso general.
- Los temas restantes se reparten a partes iguales entre los demás días, en orden. Si hay más días que temas, cada tema ocupa un día desde el principio y los días sobrantes quedan como repaso ligero.
Ejemplo: quedan 12 días de estudio, 2 son de repaso y tienes 10 temas. Sale un tema por día durante 10 días y dos días de repaso antes del examen. Con 15 temas en esos 10 días, cinco días llevarían dos temas.
Cómo ajustar el plan a tu caso
- Temas de distinta dificultad. Si un tema es el doble de largo, escríbelo dos veces («Tema 4, parte 1» y «Tema 4, parte 2») y ocupará dos huecos.
- Varios exámenes a la vez. Crea un plan por asignatura y mira qué días se solapan. Al descargar los calendarios verás los choques.
- Los días que fallas. Deja un día de margen por semana. Es mejor no marcar el sábado y usarlo como colchón que llenar todos los días y romper el plan el segundo.
Antes de planificar
Calcula cuánto necesitas sacar con la calculadora de nota necesaria en el examen y cuántas horas puedes dedicar con la calculadora de créditos ECTS.
Para dar forma a cada sesión de estudio tienes el temporizador Pomodoro y la guía del método Pomodoro; y para repartir el repaso, la guía de repetición espaciada.