En resumen: una revisión de referencia (Dunlosky y colaboradores, 2013) evaluó diez técnicas de estudio. Solo dos recibieron una utilidad alta: la autoevaluación y el estudio repartido en el tiempo. Técnicas muy populares como subrayar o releer resultaron poco útiles.
Las diez técnicas y su valoración
| Técnica | En qué consiste | Valoración |
|---|---|---|
| Autoevaluación (práctica de recuperación) | Intentar recordar sin mirar: tarjetas, exámenes de práctica | Alta |
| Práctica distribuida | Repartir el estudio en varias sesiones | Alta |
| Práctica intercalada | Mezclar distintos tipos de problemas al estudiar | Moderada |
| Interrogación elaborativa | Preguntarte por qué algo es cierto mientras lees | Moderada |
| Autoexplicación | Explicar cómo se relaciona lo nuevo con lo que ya sabes | Moderada |
| Releer | Volver a leer el texto | Baja |
| Subrayar | Marcar con rotulador o subrayar | Baja |
| Resumir | Parafrasear las ideas principales | Baja |
| Mnemotecnia de palabra clave | Vincular una palabra con una imagen mental (típico en vocabulario) | Baja |
| Imágenes mentales del texto | Visualizar lo que lees | Baja |
La revisión señala que releer tiene efectos inconsistentes y que subrayar no ayudó a estudiantes de distintos tipos. Sobre resumir, reconoce que puede ser una habilidad valiosa en sí misma, pero que como estrategia para aprender rinde menos que otras.
Cómo encaja una rutina habitual con la tabla
Una rutina muy común es leer el tema, resumirlo, subrayarlo y después estudiarlo repartido en varios días, con exámenes de otros años al final. Mezcla las dos cosas. Repartir el estudio en varios días es una de las técnicas mejor valoradas, y los exámenes de otros años son autoevaluación, la otra con nota alta. En cambio, leer, resumir y subrayar antes de empezar a estudiar son técnicas con valoración baja en la revisión. No quiere decir que no sirvan de nada, pero sí que conviene no depender de ellas: si tienes poco tiempo, sacrifica antes esa parte que los repasos y los exámenes de práctica.
La revisión habla de resultados medios, no de una persona concreta: a cada estudiante le funcionan cosas distintas.
Qué hacer con esta tabla
- Sustituye parte del tiempo de releer por autoevaluarte. Es el cambio con más respaldo.
- Reparte el estudio (repetición espaciada) y empieza con antelación.
- Mezcla tipos de problemas en las asignaturas de cálculo, en vez de hacer diez iguales seguidos.
- Explícate lo que estudias: pregúntate «¿por qué?» y relaciona cada idea con algo que ya sabías.
- No te obsesiones con subrayar. Si te ayuda a leer activamente, no pasa nada, pero no cuentes con ello como método de estudio.
Y el método Pomodoro, ¿dónde queda?
No está en la revisión, porque no es una técnica para aprender sino para organizar el tiempo. Puedes usarlo para dar forma a las técnicas de arriba: por ejemplo, un bloque para estudiar y otro para autoevaluarte. Más en la guía del método Pomodoro.
Límites de esta revisión
Es una revisión de 2013 de estudios sobre distintas edades y materias, no un experimento con tu asignatura. Sirve como guía general, no como garantía: pruébalo tú y quédate con lo que te funcione.
Fuentes
- Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J. y Willingham, D. T. (2013). Improving students’ learning with effective learning techniques: Promising directions from cognitive and educational psychology. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4-58. Resumen de la Asociación para la Ciencia Psicológica
- Resumen para docentes y estudiantes en American Educator